Me pirro por los San Jorges, allá dónde voy y me encuentro uno lo fotografío sin piedad (¿será algo enfermizo?, mi hijo se llama Jorge).
Del viaje que hice a Alemania el verano pasado me he traido estos:
1º) San Jorge de Berlín: Está a la orilla del río Spree.

2º) San Jorge de Nuremberg: Está en el esquinazo de una bonita y típica casa alemana.

3º) San Jorge de Rotemburgo: le llaman el pueblo de la navidad, no sólo por sus tiendas (venden cosas de navidad todo el año), también por su ambiente y por sus casas.

4º) San Jorge de Friburgo: me llamó mucho la atención por sus bigotes.

5º) San Miguel de Munich: no es un san Jorge, es un san miguelito. El san Jorge no tiene alas y está alanceando a un dragón, el san Miguel tiene alas, es un arcángel, y está derrotando al diablo, aunque en este caso el diablo tiene cabeza de gallo y cola de dragón (curioso). Son distintos, pero como la temática es similar, pues también los fotografío.

6º) San Miguel de Hamburgo: Aquí se vé el diablo derrotado.

7º) Dragón de Munich: este ha logrado escaparse de san Jorge (que debe estar perdido en esa calle de la izquierda con tan sugerente nombre)

8º) Por último, este diablillo de Lúbeck, más feliz que una perdiz, al que no le importa en absoluto que san Miguel le haya enviado al infierno (¿será divertido?)

Espero que os haya gustado.